lunes, 5 de marzo de 2012

La Flor de Mágica Belleza


Mi dedo y la Bella Flor
Hoy Lunes, deseo conversarles respecto de que es estar despierto. Muchas veces cuando transitamos por la vida, cuando logramos estar con todos los sentidos dispuestos a capturar escenas o aprendizajes que pasan por nuestro lado y que de otra forma no apreciaríamos, es porque hemos dejado de vivir con el piloto automático.

La otra tarde mientras miraba el suelo de la calle por donde esta mi casa habitación, divise a una hermana de existencia muy hermosa, extremadamente frágil, una pequeña flor, era de una belleza y colorido sorprendente, el amarillo y geometría de sus frágiles pétalos me hacían recordar el astro sol, me dio muchísima alegría poder contemplarla y la felicite por lo bella que era, por permitir el deleite de mi vista, lo que me daba tristeza es que su compañía iba a ser breve, que esa escena iba a durar a lo más un par de días como mucho, pero esa frágil flor se mostraba al mundo con su mejor traje, no importando lo temporal de su existir.

Pasamos tantas veces al lado  de nuestros seres queridos y no somos capaces de percibir una mirada de tristeza, de solicitud de atención, un gesto de rabia por sentirse incomprendidos, un silencio del otro que delata soledad y necesidad de afecto, si lo pasamos corriendo, de aquí para allá, nuestra mente no cesa de disparar ideas y nuestro cuerpo se fatiga a tal extremo que no nos quedan energía muchas veces para conversar y escuchar a nuestros seres queridos, nos queda al final del día tan solo espacio solo para el sueño y el reparador descanso, si es que realmente logra ser reparador, hasta eso tan básico muchas veces tampoco lo experimentamos en nuestra rutina diaria.

Es increíble como los pequeños y frágiles detalles que no observamos en nuestro diario vivir después nos pasan la cuenta. Los invito a detenerse por un momento, a respirar profundamente y dar gracias por lo bueno que nos ha regalado la vida y a regalar al otro un bien tan escaso en nuestros días, como es el tiempo. Celebra con el otro los pequeños logros, por más simples que estos sean y toma conciencia de lo temporal de nuestra existencia. Un día puede ser tarde, un día los amigos, los hijos, la pareja se va, aprovechemos este hoy conversando, escuchándonos, perdonándonos y cuidándonos. Así como la pequeña flor que hoy ya no está, demos lo mejor de nosotros a los demás y sus vidas se transformarán.

Los invito a detenerse, a ser expertos observadores, miren los rostros de quienes pasan por su lado, digan presente cuando alguien necesite de cobijo y compañía. Sean humildes para comenzar a escuchar y abracen, besen a sus seres queridos para sanar emocionalmente al grupo familiar, idem. con sus seres queridos.(amigos, padres, etc…)

Vivan hoy, disfruten hoy, conversen y amen hoy, mañana puede ser tarde. Cuando logres observar y poner atención a los pequeños mensajes de la naturaleza, date por despierto amigo mío. 

¿Conversas con tu esposo e hijos? ¿Asistes a sus reuniones de colegio? ¿Estas presente en las fechas importantes con los tuyos? ¿De cuando que no escribes una tarjeta de amor a tu pareja? ¿Cuándo fue la última vez que fueron a cenar, al cine? ¿Estás realmente cultivando tu relación con quienes dices que te importan o que amas? 

jueves, 1 de marzo de 2012

La Vida. Elige ¿A o B?


Ayer recibí una carta de una joven estudiante que me hizo reflexionar respecto de los efectos nocivos que tiene la dualidad en la vida de las personas, cuando no se esta consciente que la clasificación de lo que somos y nos acontece, es y solo es, una obra maravillosa de la razón humana.

Todo esto que les cuento es a raíz que en mi país existe una tendencia en clasificar a los jóvenes que desean postular a la Educación Superior o Universitaria, en Científicos o Humanistas, no existe el conectivo y/o, esta joven me comentaba, “…que problema se me produce cuando las personas nos sentimos con habilidades científicas y humanistas…”, “¿qué pasa con aquellos que tenemos talentos para los números, el cálculo, la lógica y a su vez nos encanta pintar y tocar bellas melodías a través de un instrumento musical?, ¿Dónde nos situamos? pero en este caso esta joven ya tenía un recurso, el cual me agradecía a través de este escrito, sabía que tenía que escuchar a su voz interior, a su corazón, a aquello que más amaba y que la hacía tremendamente feliz, podía con ello sortear este reto. El daño que produce esta mirada, es que los jóvenes que aceptan esta clasificación, muchas veces descansan en ella para excusarse frente al bajo rendimiento en áreas del conocimiento que admite esta etiqueta, si soy humanista, el mundo, ni yo, puede esperar de mí un rendimiento destacado en alguna asignatura matemática, y es aquí es donde esta el peligro, pues los adultos resentimos sin darnos cuenta en ellos, el empuje para ser mejores en las áreas que más les exigen dedicación, abortamos su creatividad para sortear el desafío y evitamos que ejerciten la perseverancia. No siempre en nuestra vida vamos a tener que realizar tareas fáciles, hay que ejercitar la observación y aprendizaje de aquellos aspectos intermedios del existir.

Entiendan mis amigas/os que no existe, ni es posible reconocer o clasificar el éxito, sin el fracaso, la alegría sin la tristeza, la pereza sin la perseverancia, lo bonito sin lo feo, etc…Los invito a un ejercicio, imagínense las emociones como el caudal de un río que fluye desde la montaña, el agua se desplaza por superficies con diferentes pendientes, da vida por donde circula, se desplaza por canales angostos y amplios valles, en resumen, el recorrido no es uniforme. Las emociones se desplazan a través nuestro, igual que el caudal de un río, hay momentos en que nos sentimos llenos de energías, felices por ciertos acontecimientos y otras veces triste, angustiado, este ir y venir de emociones nunca se detiene, sólo debes dejarlas fluir, todas son necesarias para nuestro desarrollo como persona, nos revitalizan. No cuestiones tus estados, déjalos que fluyan, aprende a conocerlos, a convivir con ellos y a convertir una emoción en un recurso nutritivo para tu vida, puedes aprender incluso de la ira, de las crisis, de los dolores, esto se conoce como inteligencia emocional. Ya les comentaré un poco más al respecto.

¿Eres una persona que vive atrapada bajo el manto del dualismo? Día, noche, lindo, feo, aquí, allá., arriba, abajo. ¿Has hecho el ejercicio de imaginarte un mundo donde existan los estados intermedios? ¿Cree que tu vida debe estar siempre particionada? ¿Qué pasa con la diversidad? ¿Logras entender lo complicado que es, que los gobiernos utilicen en sus promesas y discursos a la clase media? ¿Entienden esta trampa del lenguaje? ¿Aceptas que los fracasos te engrandecen? Un Abrazo y estamos en contacto.